lunes, junio 01, 2009

Víctimas y actores dignos e indignos para los medios de difusión


Los portavoces de la libertad


A propósito de la situación que vive no solamente Guatemala, sino varios países de Latinoamérica, viene a la mente la plena vigencia del libro de Noam Chomsky y Edgar Herman titulado “Los Guardianes de la Libertad. Propaganda, desinformación y consenso en los medios de comunicación de masas” (Barcelona, España, 1990). Y es que para nadie es un secreto que cuando hablamos de tales medios, estamos refiriéndonos al modelo de propaganda que siguen, presentado bajo el vestido de información. La propaganda implica el convencimiento a los demás de que mis ideas o ideología es la correcta:


“Los medios de comunicación de masas actúan como sistema de transmisión de mensajes y símbolos para el ciudadano medio. Su función es la de divertir, entretener e informar, así como inculcar a los individuos los valores, creencias y códigos de comportamiento que les harán integrarse en las estructuras institucionales de la sociedad. En un mundo en el que la riqueza está concentrada y en el que existen grandes conflictos de intereses de clase, el cumplimiento de tal papel requiere una propaganda sistemática” (p.21).

El dinero y el poder se encargan de encarrilar las noticias, de acuerdo a los autores mencionados, para dejarlas listas para su publicación. De tal manera que las noticias pasan por diferentes filtros:

1) Primer filtro: la envergadura, la concentración de propiedad, la riqueza del propietario y la orientación de las empresas dominantes en el ámbito de los medios de comunicación.

2) Segundo filtro: la publicidad como fuente principal de ingresos de dichos medios.

3) Tercer filtro: La dependencia de los medios de la información proporcionada por el gobierno, las empresas y “los expertos”, información por lo demás, financiada y aprobada por esos proveedores principales y por otros agentes del poder.

4) Cuarto filtro: Las “contramedidas” y correctivos diversos como método para disciplinar a los medios de comunicación.

5) Quinto filtro: El “anticomunismo” como religión nacional y mecanismo de control.

Indica Chomsky y Herman, que: “la materia prima de las noticias debe pasar a través de sucesivos tamices, tras lo cual sólo queda el residuo “expurgado” y listo para publicar” (p.22).


Un ejemplo: Víctimas dignas e indignas


Parafraseando a los autores, un sistema de propaganda, presentará a las personas que han sido maltratadas por los que piensan diferente a ellos, como víctimas “dignas” de atención, mientras que aquellas tratadas con igual o mayor severidad por el propio grupo o sus aliados serán víctimas “indignas” de atención.


Los autores presentan el caso de Jerzy Popieluszko, sacerdote polaco asesinado por la policía de su país en 1984. El Estado Polaco era en ese entonces, enemigo de Estados Unidos. Al mismo tiempo, presentan el caso de cien víctimas religiosas en América Latina. Los medios de difusión de Estados Unidos dieron mayor relevancia y cobertura al caso de Popieluszko (una víctima) que a los cien religiosos y catequistas asesinados en los países latinoamericanos a cuyos regímenes militares y autoritarios este país estaba apoyando. Esto está comprobado en el libro de Chomsky y Herman, quienes hicieron un estudio cuantitativo de espacio dedicado a cada caso: Para Popieluszko, tanto el New York Times, como Time y Newsweek publicaron 10 artículos en portada, 3 editoriales y 16 artículos en interiores. Mientras que para los cien religiosos asesinados en América Latina, solamente un artículo en portada y cero editoriales como artículos interiores.


De acuerdo a lo anterior, se comprueba la existencia de los filtros de las noticias que hacen que su cobertura sea más un enfoque de propaganda que busca destacar o magnificar a las víctimas que tienen que ver más con su propia posición ideológica por parte de los medios de difusión. Mientras que el resto de víctimas, las que no tiene vínculos ideológicos con los sectores de poder en los medios, resultan ser casos que no ameritan tanta atención.


¿Qué podemos aprender de este análisis en el caso Rosenberg en Guatemala?


Lo más claro es que, desde los medios de difusión, existen víctimas “dignas” como Rosenberg frente a víctimas “indignas” como el resto de guatemaltecos, incluyendo un sacerdote estadounidense asesinado pocos días después del crimen de Rosenberg en el camino de Cobán a Ixcán. Los aliados a la ideología de los medios reciben mayor atención, mayor cobertura, mayor seguimiento e incluso pronunciamientos de parte de los medios. El resto, aunque sean muchísimos, como el caso de pilotos de buses, no son dignos de tanta atención.


¿Actores dignos e indignos para los medios?


Algo más, a partir de este sonado caso en Guatemala, surgieron “iniciativas civiles” que se manifestaron por que se haga justicia e incluso, algunos, exigiendo la renuncia del presidente de la república. Estos nuevos actores, recibieron toda la atención de los medios de difusión e incluso del mismo Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), situación que no ha sucedido con otras iniciativas civiles más consolidadas y con existencia legal (personería jurídica). Para los medios de difusión se trataría de iniciativas valiosas porque provienen de la juventud. Son los Jóvenes por Guatemala, quienes exigen que se cambie el rumbo, que no siga la violencia, que se haga justicia… Cabe la pregunta ¿acaso no son jóvenes también los integrantes de HIJOS que vienen esperando ser escuchados, que desde hace años exigen justicia para sus padres y familiares asesinados por el Estado y sus cuerpos paralelos en el Conflicto Armado? Ambas son iniciativas de jóvenes que quieren una Guatemala diferente, sin embargo pareciera que los jóvenes que acaban de aparecer con el caso Rosenberg son más dignos que los de HIJOS para recibir la atención. ¿Se está construyendo un movimiento prefabricado por parte de los medios y sus intereses?


Referencia


Chomsky, N. y Herman, E. (1990). Los guardianes de la libertad. Barcelona, España: Grijalbo Mondadori.



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